Un saludo
Publicado por Goper en Pensamientos el 7 julio 2011
Hace unos años me hubiera dirigido a ustedes como un público inexistente. Luego entendí que negar algo demuestra una necesidad ansiosa de que tal cosa exista. Ahora quiero darles un saludo, indiferente y a la vez de cariño, (como saluda con la mirada el hospitalizado, al respirador que le mantiene vivo), para dar cuenta de que mi irregularidad en este Blog no se debe a que haya desistido de las letras, posibilidad que además de repugnarme considero improbable.
Ando revisando mi idea de la Poesía… Mirando al cielo y tratando de quitar vicios de mis letras, que las ensucian como las ventanas al firmamento.
Y no solo la poesía, sino toda la literatura que pueda llegar a escribir.
Un abrazo Fraterno.
Sebastian Castro
Otra noche
Publicado por Goper en Pensamientos el 2 junio 2011
Miro las luces que parpadean y que rompen con la oscuridad, a medias, y escucho los motores rugir y me pierdo… Me pierdo en mi mismo, llevo tiempo haciéndolo. No hay nada que se pueda seguir, se siguen los deseos y estos cambian, se siguen los pensamientos y estos se contradicen, la peor ruta que se puede seguir es el querer buscar ruta. Me pierdo en cada sonido, me pierdo en cada parpadeo, me pierdo en cada recuerdo de acción y no me arrepiento de aquellas cosas que no he accionado. Escribo mirando al suelo, esta noche me siento cobarde. Veo las noches pasadas de todos estos días en que no he estado presente, en que han transcurrido las horas como un vórtice hacia no se que lugar, hacia no se que horas desesperadas… “¡Que pase el tiempo!” Ruego en esas horas inconscientes de días pasados. Y para mi tortura sé que vendrán días así, sé que mañana mismo podría llevarme por el mismo vórtice para tiempo después darme cuenta que lo he hecho…
No fumo y constantemente me descubro haciéndolo, me descubro en una mañana fría sin sol todavía, en que la luna se levanta sobre una niebla que cubre la ciudad… No fumo y constantemente veo bocanadas elevarse a los cielos indicándome caminos,para luego volverme sobre mi mismo y ver… Ver que he estado en otro lugar y recordar… Que yo no fumo ni he visto bocanadas mostrándome caminos…
Y me veo escuchando voces ¿desde cuando escucho voces? Y me veo haciéndoles caso… ¿por qué?
Y me doy cuenta que me he lanzado a un abismo de deseos implantados y me tomo el trabajo de tratar de sentir lo que realmente siento. Me planteo la tarea de sentir por mis poros y no por los ajenos… Recuerdo que todos son una enfermedad y que bastante tengo con las voces que llevo adentro.
Y si escucho a las voces que gritan dentro sigo escuchando terceros… Hoy deseo una noche sin sueños.
(Que blasfemia es afirmar que me veo. Nunca se ha presentado en mi paisaje un espejo)
Escarlata Universo
Publicado por Goper en Escritos(intentos de obras literarias) el 9 abril 2011
A sus labios…
Retorna al cielo el matiz y el brillo
cuando me roza con sus labios;
el viento se torna fresco
las nubes siguen su curso
siendo ahora todo de mi agrado.
Hipnotizada se libera mi alma
para habitar esas tierras de senderos nuevos
para correr por los rojos bosques
y manantiales de angelical aspecto.
Aquellos labios, de mi alma son digno aposento,
su suelo es de rosas rojas,
rojas como sólo crecen bajo rojo cielos
y del mismo color son las aves
que surcan los susurros de mi anhelo.
En definitiva ya no le beso, solo me fundo con su labial y escarlata universo.
15 de julio de 2010
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¿Como negar este poema?… Ya que lo recordé, lo comparto. Aunque ni es mío…
Sobre lo pasajero y la educación
Publicado por Goper en Pensamientos el 7 abril 2011
Hoy escuchaba de nuevo lo mismo que vengo escuchando hará bastante tiempo ya, todo el cuento del “proyecto de vida” y esa planificación previsora y monótona del tiempo. Por suerte, tenía una ventana para escapar a otros lugares y lo hice. ¿Para qué planificarlo todo? ¿para qué establecer una estricta lista de cosas por hacer? ¿Por qué someternos a la uniformidad? ¿Por qué privarnos de la posibilidad de cambiar y con ello negar lo variantes que somos? Cuando simplemente una bala puede encontrarnos y tanto planeamiento al caño.
Pienso que éstas cosas no están pensadas para el contexto social de esta ciudad, de este país, quizás de este mundo. Prefiero simplemente soñar y tal vez pensar en lo que podría llegar a ser de seguir haciendo con éxito lo que estoy haciendo a cada momento, pero no niego que mañana pueda cambiar de sueño o me quede sin poder soñar. Lo hermoso de la muerte.
Me rehúso a considerar con tanta insistencia el futuro, porque es perder el tiempo. Soñar y vivir el presente, haciendo realidad tales sueños a cada instante, es lo más adecuado. Porque la violencia y la sed de sangre se mueve en las calles que transito diariamente y con cierta desazón debo tener la certeza de lo cercana que es la muerte en éste lugar. Porque el mundo se agota a cada segundo y sus maravillas son pasajeras como yo, así que ¿para que desperdiciarme pensando en que haré de mi mismo, en vez de pensar como haré para ver tales bellezas?
Por esto a veces me cuestiono sobre lo beneficioso de la educación, de pasar mis tardes en una cárcel bellamente decorada, aprendiendo tantas cosas que a la larga serán inútiles (La mayoría), mientras el mundo pasa y yo estancado. A veces siento la necesidad de escapar pues pierdo la esperanza en un mañana, y siento que cuando el día se acabe habré perdido algo, habré dejado de ver algo, habré dejado mi vida desangrarse en un salón… Porque la educación(quizás deba hacer la aclaración de que me refiero a la educación oficial, primaria y secundaria), tiene un carácter futurista siempre, un carácter de arquitecto, de construcción y no de apreciación. No se nos enseña a vivir ni a ver el mundo, se enseña a querer ser eternos y no a saber pasar como sabemos que pasa todo, siempre.
El problema de escapar… Es que no se sale a medias del sistema, o se deserta totalmente o se retorna y se fracasa…
Como sea, si alguien ha de leer esto, lo invito a que mañana, si tiene una ventana a su lado, se preocupe más en ver a través de ella que en la clase de matemáticas, que si tiene en casa alguien que le amarra con la voluntad, que escape un tiempo y vea el atardecer o se encuentre con algún amante furtivo(?)… Que mañana vivamos el día sin recordar el ayer ni tratar de retener el hoy, sino que vivamos y dejemos que la vida pase, pero pasando con ella.
… Seamos como hojas al viento… Y pasemos con él.

Cuantas letras ya…
Publicado por Goper en Pensamientos el 4 abril 2011
¿Cuantas letras habré escrito ya? Quizás tantas como arena haya en el mundo pero no tan oficiosas. Si por cada letra que he escrito hubiera dado un paso en algún sendero, podría ya haber dado vuelta al mundo. O, si cada letra fuera una roca podría lanzarlas todas al mar y hacerme un puente para llegar a oriente. Pero no debo reparar en eso, son letras y sólo serán letras ya.
Siempre han sido una tentación, un deseo que me persigue en cada momento y que me absorbe cuando veo, al frente mío, esbozarse la primera y luego la segunda, así mismo la tercera y mira, ya se forma una silaba y pronto una frase y…
Y es cierto que las letras son letras y no he sido presa de ellas sino de mi mismo. Con letras hago puentes hacia lo desconocido y a veces neciamente trato de ver con ellas lo que veo y dudo, lo que no debería suceder pues ¿por qué dudar de lo que se ve?… o, ¿por qué no?
Con letras he calmado dolores que me comprimían el pecho, y he hecho cartas a personas lejanas sin nunca dejar de estar lejanas, ahí la desventaja de las letras ante los pasos… Con pasos podría transportar mi vista en los caminos y ya no necesitaría escribir cartas, aunque es cierto que con las letras también he explorado otros mundos (Las letras están a merced de la imaginación y viceversa), pero hay días que no quisiera librarme del “mal” que puede ser escribir cartas.
Si escribo que llueve, de seguro recordaré después que llovía o alguien que me lea recordará alguna vez que llovía, o se asomará a alguna ventana o algún balcón, o quizás subirá a alguna plancha y se asombrará de que afuera también estaba lloviendo.
Recuerdo que escribía para recordar, que escribía por temor a olvidar pensamientos que, también recuerdo, me parecían muy valiosos e importantes para mi (y el mundo… Creo), y también escribía para enamorar a alguien y para tener una excusa de elevar mi voz a sus oídos… Pero ya no quiero escribir para recordar pues poco a poco se vuelve más demacrante el paisaje hacia el futuro, y si algún pensamiento valioso he de tener, seguro terminará en algo más grande que en un simple texto pasajero como éste (y que valioso que sea pasajero, no me preocupo así de quien lo lea o de su destino), trataré de escribir ahora… escribir y dejarme llevar por ese deseo que me absorbe, por el papel que me llama constantemente, y que en verdad soy yo quien me llama… Tampoco sé porque escribo, depronto un vicio tomado con el tiempo, o el “no poder conmigo” o el desear escribir un verso que contenga la belleza de algo/alguien (Pues sería tonto pretender que no volveré a escribir para tal causa), y al final mirar el papel sucio de letras y contemplar la hoja siguiente y mirar al cielo para ver que la nube que me acogía se ha ido y la hoja del árbol no está ya en la misma posición y algo mío junto con las letras se ha marchado.
Creo que estoy siendo algo confuso. Y no es malo, pues siempre que escribo suelo estar algo confundido.
… Cuantos textos olvidados en la repisa, cuantos poemas desapareciendo en mis libretas (Puede suceder al escribir con lápiz)… ¿A donde me llevaran las letras?… y es que ¿se puede llegar a algún lugar con ellas? Llevenme…
Mucho de mi es letras, y muchas de ellas falsas, pues son pocas las que han logrado decir lo que yo quería que dijeran… pero, ¿por qué falsas? Si lo pienso mejor, esas letras que no he logrado sumir a mi exacta dicción han logrado ser letras independientes, letras más vivas que yo. Y por último si le doy merito a tal lógica, este texto es vida pues no he buscado decir nada concreto… Perdón a quien me lea si resuelve que ha perdido su tiempo.
Pero para premiarlos les diré algo valioso… Está lloviendo afuera.
De paso…
Publicado por Goper en Pensamientos el 2 abril 2011
De paso son todas las letras, pasajeras como el viento. Son magistrales quizás por que pueden volar sin dejar el papel y hacer eco en un lugar vacío, pero en la distancia de poco nos sirven, por eso prefiero callar cuando lejos estoy. Y entonar en la noche una suave canción…
Miro por la ventana
es un día gris
la lluvia que cae
en el cemento gris
una carta mas
y una postal
y el teléfono
no para de sonar
otra noche mas
y hace frío acá
la botella esta vacía
y el bar ya cerro
un poco cansado
un poco aburrido
un poco borracho
con ganas de pelear
otro día mas
y ya van como mil
mi ángel no me acompaña
no se donde andará
se que esta perdido
por algún lugar
y si lo encontráis
mandálo para acá
coro:
“lejos(lejos!)…estoy(estoy!)
lejos(lejos!)…de vós(de vós!)
lejos(lejos!)…estoy estoy!
lejos(lejos!)…de vós(de vós!)
lejos(lejos!)…estoy estoy estoy estoy
lejos(lejos!)…de vós(de vós!)”
Miro por la ventana
es un día gris
la lluvia que cae
en el cemento gris
una carta mas
y una postal
y el teléfono
no para de sonar
otra noche mas
y hace frío acá
la botella esta vacía
y el bar ya cerro
un poco cansado
un poco aburrido
un poco borracho
con ganas de pelear
otro día mas
y ya van como mil
la verdad que estoy fundido
de este lugar
pero pronto nena
yo regresaré
y celebraremos
estar juntos otra vez!
Viaje de la calma
Publicado por Goper en Escritos(intentos de obras literarias) el 22 marzo 2011
I
Selva
La noche es cerrada y una brisa humedece el cielo aún así se avista la luna llena que nos ha acompañado en todo el camino. Luego de cinco horas de viaje se levanta la selva.
Me rodea virgen y majestuosa, y salta a mis adentros por mis oídos, olfato y vista. Me permito pensar sobre la pureza de la escena que presencio, pero por fortuna el pensamiento se disuelve en la nubla abundante. El río corre turbio pero calmo mientras los grillos rugen (Imagen que comprenderá aquel que ensordezca a su canto), mientras las ranas croan y así mismo todos los seres son, sin afán de ser y calmos de hacer todo lo que conlleva su existencia.
Calma me esperaba la selva, siendo origen y sobreviviente al concreto, siempre esperando al no esperarme, sumergida en la calma indiferencia natural.
Mueren bajo mis manos algunos insectos que no mantienen su indiferencia… Se aplastan bajo mis manos… Recuerdo:
¡Ah! Y pensar que la tierra en que se levanta mi casa alguna vez fue una verde, calma y espesa selva… Y pensar que el río corría libre inundando el valle en tiempos de lluvia como estos, uniendo el sonido de su correr con el cantar de los pájaros que ya nunca podré escuchar…
Y sentir que la tierra que habito a muerto en manos de mis antepasados, y aún así imbatible, se levanta agonizante (Pero siempre vencedora al final) entre la peste que la somete.
Se levanta frente a mi la selva que será imaginaria cuando pise de nuevo mi hogar.
II
Horizonte
A ella…
Semos calmos como el mar,
que sus olas contra nada se abalanzan,
a sabiendas de que algún día
todo se sumergirá bajo sus aguas.
Seamos calmos como el mar,
dejemos que el viento nos empuje;
que cuando llegue el momento nos levante furiosos,
nos levante victoriosos,
Sobre cualquier barrera que nos detenga.
(He escrito tu nombre en la arena. Y que suave se ha diluido bajo la espuma que avanzaba lenta)
Seamos pues, serenos en la distancia,
como el mar y la bóveda celeste,
pues a menos que la brisa te ciegue,
veras que ambos se funden en el horizonte.
III
Mar
(Pierdo mis dedos entre la arena, casi pierdo también mi lápiz, y siento la fortuna de su existencia para que la belleza del mar no me ahogue)
El oleaje pasajero y calmo entra y sale de mis oídos, con su constancia que rompe rocas. Suave,
va y viene, viene y va;
el ciclo de la calma y la tormenta, de la creación y la destrucción,
va y viene, viene y va;
que cuando viene explota fuerte contra la playa y se expande paciente sobre la arena,
que cuando va se recoge y se lleva consigo lo leve que encuentre a su paso, y se va seguro de que volverá pronto,
va y viene, viene y va;
y va meciéndose… Arrullo de los sentidos.
(Son todas estas letras vivas y espontáneas, pues aunque sea en mi cabeza escribo mientras vivo, no mientras recuerdo o imagino, por eso la arena y la brisa impregnan estas hojas)
Entre el arrullo y la arena que esconde mis pasos se levanta el horizonte, aquella linea distante en que las distancias desaparecen, donde el cielo y la tierra se funden.
Recuerdo la inmensidad… Recuerdo que siglos atrás el mar se derramaba en el horizonte como una cascada y caía en el vacío del universo, cosa que cambió más adelante. Veo aquella distancia y cómo el sol penetra en ella, y siento un descanso de las montañas, aquellas que limitan mi vista, que ocultan la inmensidad tras un telón de valle.
(Una gaviota vuela solitaria, de alas negras e imponente cabeza blanca, surca el cielo sin manada, sin fijarse en el mar bajo él, sino absorto en su volar y volar y aletear… Y volar… Volar…)
Bajo la mirada y veo.
Formando el horizonte… El mar en toda su majestad, con su arrullo de olas y la brisa que colma el aire. Con el viento que lo empuja y maneja su temperamento, mandándolo furioso o imperturbable (Y siempre con su: Va y viene, viene y va). Decorado por el atardecer que lo tiñe de color y cuando rige la luna sirvele de espejo y danza a su placer.
…Todo esto siendo mar, y nada más que mar.
Este mar se interna en la tierra y la baña con su gracia, se interna en mi vista y se renueva con cada pestañeo, fluyendo, cambiando y llenando de cambios a quien lo acaricia con la mirada calma.
Me interno en él jugando con la arena, luchando por arrebatarle mis pies. De pronto (Va y viene, viene y va), se desliza sobre mi piel y me dejo atrapar. Me sumerjo en sus aguas que ahora bañan todo mi cuerpo llenando de sal y movimiento todas las fibras que me constituyen. Y floto sobre él concentrando mi mirada en el cielo, mi oído en el arrullo, mi olfato en la sal que lo llena, mi tacto en el cuerpo que al ir y venir amenaza con hundirse y finalmente mi pensamiento en el sentir.
Va y viene, viene y va…
Me observan flotar las aves desde arriba. Me dejo llevar por él y poco a poco me acerca a su orilla, pasivo aún mientras empieza a llover. Llover breve y calmo en el que por una fuerza casi automática entono… “Nah, nah, nah, Llueve sobre mojado…”
Me derrumba si me paro en él y todo él es grandioso y verde y azul.
Cuando debo partir camino en la orilla con la vista en el mundo y las olas en mi caminar (Va y viene, viene y va), el viento silva en mis oídos y enreda mi cabello, y quisiera decir que se despide , pero el viento no se despide, solo se ocupa de ser viento y soplar. Luego desaparecen las palabras de mi mente y solo me ocupo de mirar.
… Al atardecer,
cae el sol sobre el horizonte,
se mete tras el mar,
desangrando su color y derramándolo…
Luego se apaga.
V
La cuestión
Escribo sin forma ni medida, porque es lo natural y el oleaje no tiene metro, y si lo tiene es casual, pasajero.
pero ¿de que sirven todas éstas letras? ¿ Acaso he abusado de mi vista?
Solo se conservaran porque se que son naturales e inmediatas, por lo tanto verdaderas.
… “Relación directa con las sensaciones a través de las letras” ¿es posible?
De no ser así todo esto es una estupidez.
VI
Volver
Bajo las ruedas se consume el camino ya recorrido. En mi ventana una ultima proyección del mar, los últimos vistazos del horizonte, y el ultimo avistamiento de aquel pelicano.
Esta vez es de día, puedo ver la lluvia y la niebla que cubren la selva, el valle puro aún con uno que otro bohío en sus orillas. El río corre derrumbando arboles y la lluvia no para. Veo la selva por ultima vez y volteando la mirada le digo adiós.
Las luces de la ciudad tan irreverente como siempre, las montañas peladas y pobres de mi hogar, malditas sin horizonte, con el bullicio de las gentes que guarecen. El horizonte, el mar y la selva no son habitantes de mi casa.
Amanece. Estudiar textos ahora, no el mar. Y el valle hermoso, las montañas verdes guardadas por el humo/niebla de la madrugada. Veo todo por primera vez y busco la sorpresa entre lo recorrido, entre la cotidianidad. Me levanto en este valle como por primera vez y como siempre, miro el cielo sobre las montañas y los edificios que surcan los cielos sin añorar más, ¿que es el “horizonte”?
Y… ¿Alguna vez me fui?
Como saber…
19-22 De marzo 2011. Necoclí-Uraba.
15 de Marzo
Publicado por Goper en Pensamientos el 15 marzo 2011
Escribo por necesidad de darle vida a algo, porque tengo ya el lápiz en la mano y sería difícil detenerme. Escribo porque siento muerte en el aire, se siente un cuerpo descompuesto y sé que sería cuerdo decir que olfateo la podredumbre, pero no sería sensato… Pues he perdido el olfato recientemente.
Mis palabras se trasponen vanas y las veo explayarse sobre el papel como sin ganas, como obligadas… Pero las sigo soltando porque siendo tan débiles prefiero lanzarlas aquí con la esperanza de que sobrevivan a mantenerlas en pie de guerra, armadas sobre el desierto de mi conciencia. Es cierto que desearía dejar que descansen y se refugien en la noche ( La cálida noche y sus sueños…) , dándole lugar a otros gigantes; dejando que mis hombres subconscientes aparezcan, pero no puedo ¿Como hacerlo a mediodía cuando el sol les quemaría la cara?
Y escribo sin mirar atrás para no perder ningún ser maravilloso que se haya levantado. Aunque no estoy seguro de donde, si torpemente construyo una tierra árida para cualquiera, o mas bien se desprende de mi mano.
Creo que por primera vez en mucho tiempo escribo sin pretender nada, estas letras no tienen otra tarea que su existencia; y aún así estoy casi seguro de que escribo por algo más que lo que he tarareado hasta ahora (acompañado por la dulce voz del maestro, con el viento deslizándose a través de mi rostro a pesar de estar tras negras rejas), creo que hay un motivo para mi estado; quizás alguna duda alguna cuestión, quizás tristeza, quizás amor… Pero no debo hurgar, no debo pensar en el motivo de mis sensaciones, no debo esclavizar estas letras con pretensiones.
(Cuidado que se aproxima una metáfora, aquel que desee evitar el vicio… Salte)
Veo un árbol, de seguro éstas letras son como sus hojas, pero ni yo ni mi mano somos como su tronco; pues el árbol no da razones ni se olvida de sus hojas.
Temo revisar lo que he dejado atrás, no, no lo haré. Hoy no llenare de sangre mi mano.
Que nubes son las nubes… Decirlo de otra forma sería maltratarlas…. Son tan perfectas en su multiforma, en su no forma, en su ser nube… que perfecta es su perfección…
Que árbol es aquel árbol… Recuerdo y me detengo por miedo a usurpar a Caeiro.
Suena un timbre…
Aquellos días en que mis palabras no llegan a oídos de nadie, y mi único acompañante es el viento… Son mejores días.
(Para amenizar… http://www.youtube.com/watch?v=m4BSbfVXPBA)
Hola…
Publicado por Goper en Pensamientos el 25 febrero 2011
Para aquellos fieles lectores, que por ahora dudo que existan.
Retomaré mi blog pronto, o no tan pronto… Cuando algo se termine. Diré que estoy en una transición de pensamiento, iniciando un cambio de piel.
Saludos
Tiempos calmos (Vacío III)
Publicado por Goper en Pensamientos el 31 enero 2011
Vacío. Así definía estos lapsos de tiempo. Éste estado de mi ser en que se desvanece la constante y ardua escritura necesaria para lidiar con mi pensamiento, sin olvidar que las letras me mantienen en pie; este sentimiento de vageza, de tranquilidad y a la vez de decepción pues suelen surgir cuestiones sobre si me estoy disolviendo en lo común (Lo idiota). Luego de pasar por varias de estas temporadas, me queda resaltar la idea de que cada ser humano es una pequeña reproducción del cosmos, del mundo, y concluir estos tiempos como una estación del ciclo ¿cual? La que ustedes gusten más pasiva, que sea una calma absorta,feliz, pero que raye con el borde de la absorción, del morir… ¿otoño* acaso?…
Redefiniré este, mi ciclo más complejo, como aquel en que estoy tan lleno del mundo y sus sensaciones que pierdo la desesperación de plasmar algo en el papel; aquel en que no temo olvidar mis consideraciones ni me abalanzo sobre el primer pensamiento que descubro en el cielo; pero también aquel en que tanta estabilidad se interpone entre mis propósitos y la felicidad que me llena deja de ser la que busco. Finalmente, es aquel tiempo en que se caen las hojas y se secan las flores, torturándome posteriormente con su podredumbre, y solo queda sentarme al lado del árbol con la esperanza de que nacerán hojas nuevas.
*Otoño: A aquel lector que me sigue desde tierras muy al norte o muy al sur; en Colombia no contamos con estaciones y ya ni podemos medir los tiempos de lluvia y los de verano, aún así hay quienes nos fascinamos con la idea de éstas y tratamos de adivinar en que estación se está de acuerdo a algunos arboles, tanto así que las usamos en metáforas.
… Dedicado a mi primo Jhonny que ha mostrado síntomas de ésta misma enfermedad y me ha manifestado su preocupación… Sea este tu regalo de cumpleaños.
Para verificar las anteriores… (Comprendase la calidad de los textos…)
Vacío 1
http://goperse.wordpress.com/2009/09/01/vacio-adios-inspiracion/
Vacío 2
http://goperse.wordpress.com/2009/10/26/vacio-ii-%C2%BFaun-vacio/
Saludos.