Hoy escuchaba de nuevo lo mismo que vengo escuchando hará bastante tiempo ya, todo el cuento del “proyecto de vida” y esa planificación previsora y monótona del tiempo. Por suerte, tenía una ventana para escapar a otros lugares y lo hice. ¿Para qué planificarlo todo? ¿para qué establecer una estricta lista de cosas por hacer? ¿Por qué someternos a la uniformidad? ¿Por qué privarnos de la posibilidad de cambiar y con ello negar lo variantes que somos? Cuando simplemente una bala puede encontrarnos y tanto planeamiento al caño.
Pienso que éstas cosas no están pensadas para el contexto social de esta ciudad, de este país, quizás de este mundo. Prefiero simplemente soñar y tal vez pensar en lo que podría llegar a ser de seguir haciendo con éxito lo que estoy haciendo a cada momento, pero no niego que mañana pueda cambiar de sueño o me quede sin poder soñar. Lo hermoso de la muerte.
Me rehúso a considerar con tanta insistencia el futuro, porque es perder el tiempo. Soñar y vivir el presente, haciendo realidad tales sueños a cada instante, es lo más adecuado. Porque la violencia y la sed de sangre se mueve en las calles que transito diariamente y con cierta desazón debo tener la certeza de lo cercana que es la muerte en éste lugar. Porque el mundo se agota a cada segundo y sus maravillas son pasajeras como yo, así que ¿para que desperdiciarme pensando en que haré de mi mismo, en vez de pensar como haré para ver tales bellezas?
Por esto a veces me cuestiono sobre lo beneficioso de la educación, de pasar mis tardes en una cárcel bellamente decorada, aprendiendo tantas cosas que a la larga serán inútiles (La mayoría), mientras el mundo pasa y yo estancado. A veces siento la necesidad de escapar pues pierdo la esperanza en un mañana, y siento que cuando el día se acabe habré perdido algo, habré dejado de ver algo, habré dejado mi vida desangrarse en un salón… Porque la educación(quizás deba hacer la aclaración de que me refiero a la educación oficial, primaria y secundaria), tiene un carácter futurista siempre, un carácter de arquitecto, de construcción y no de apreciación. No se nos enseña a vivir ni a ver el mundo, se enseña a querer ser eternos y no a saber pasar como sabemos que pasa todo, siempre.
El problema de escapar… Es que no se sale a medias del sistema, o se deserta totalmente o se retorna y se fracasa…
Como sea, si alguien ha de leer esto, lo invito a que mañana, si tiene una ventana a su lado, se preocupe más en ver a través de ella que en la clase de matemáticas, que si tiene en casa alguien que le amarra con la voluntad, que escape un tiempo y vea el atardecer o se encuentre con algún amante furtivo(?)… Que mañana vivamos el día sin recordar el ayer ni tratar de retener el hoy, sino que vivamos y dejemos que la vida pase, pero pasando con ella.
… Seamos como hojas al viento… Y pasemos con él.

#1 por Aracelly el 18 mayo 2011 - 22:39
Genial en muchas cosas, al igual que cercano a la realidad, me maravilla tu manera de expresar las cosas, y te felicito por ello, pero también es exagerado ya que las metas son importantes para darle sentido a la vida y a lo que hacemos, sean a corto, mediano o largo plazo, tan sencillas como planear un ensayo musical o una presentación para x dia, o tan complejas como pensar en como quisieras ser o donde quisieras estar en 10 años.
Te amo. tu hermanita. Aracelly
#2 por Goper el 19 mayo 2011 - 0:00
Jaja… A duras penas me proyecto que tengo examen mañana… Yo creo que mi proyección ya no pasa de unos cuantos meses(¿por fortuna?), igual gracias, lo tendré en cuenta para reconsiderar si cumplir con el obligatorio proyecto de vida colegial…
Saludos