Miro las luces que parpadean y que rompen con la oscuridad, a medias, y escucho los motores rugir y me pierdo… Me pierdo en mi mismo, llevo tiempo haciéndolo. No hay nada que se pueda seguir, se siguen los deseos y estos cambian, se siguen los pensamientos y estos se contradicen, la peor ruta que se puede seguir es el querer buscar ruta. Me pierdo en cada sonido, me pierdo en cada parpadeo, me pierdo en cada recuerdo de acción y no me arrepiento de aquellas cosas que no he accionado. Escribo mirando al suelo, esta noche me siento cobarde. Veo las noches pasadas de todos estos días en que no he estado presente, en que han transcurrido las horas como un vórtice hacia no se que lugar, hacia no se que horas desesperadas… “¡Que pase el tiempo!” Ruego en esas horas inconscientes de días pasados. Y para mi tortura sé que vendrán días así, sé que mañana mismo podría llevarme por el mismo vórtice para tiempo después darme cuenta que lo he hecho…
No fumo y constantemente me descubro haciéndolo, me descubro en una mañana fría sin sol todavía, en que la luna se levanta sobre una niebla que cubre la ciudad… No fumo y constantemente veo bocanadas elevarse a los cielos indicándome caminos,para luego volverme sobre mi mismo y ver… Ver que he estado en otro lugar y recordar… Que yo no fumo ni he visto bocanadas mostrándome caminos…
Y me veo escuchando voces ¿desde cuando escucho voces? Y me veo haciéndoles caso… ¿por qué?
Y me doy cuenta que me he lanzado a un abismo de deseos implantados y me tomo el trabajo de tratar de sentir lo que realmente siento. Me planteo la tarea de sentir por mis poros y no por los ajenos… Recuerdo que todos son una enfermedad y que bastante tengo con las voces que llevo adentro.
Y si escucho a las voces que gritan dentro sigo escuchando terceros… Hoy deseo una noche sin sueños.
(Que blasfemia es afirmar que me veo. Nunca se ha presentado en mi paisaje un espejo)
#1 por chicoyeye el 2 junio 2011 - 22:51
Todos tenemos esas noches, se arreglan con alcohol y buena música, una propiedad del alcohol es que con él aprendes a perdonar y a amar a todos por igual, incluso al diablo.
#2 por Goper el 2 junio 2011 - 23:35
Gracias por comentar. Aún en noches como esta es un placer responder a quien lee… Jeje, “el vino es un placer”… Te planteo lo siguiente: aprender a perdonar y a amar (Incluso al diablo), es más bien aprender a olvidar, no aprender nada y olvidarlo todo… No amar a nadie es amarlo todo y ese perdonar es más bien olvidar en el delirio del alcohol (momentaneamente), las cosas que molestan…
Saludos.
#3 por Tatiana Pasos Vanegas el 2 junio 2011 - 23:10
Cada vez es mas profundo el universo y el camino por donde trascienden tus letras,
en mi, ellas ya hacen parte de un placer. Es fascinante el descubrir tus sueños y deseos.
“Pero todavía estoy a una milla de luz de luna…”
#4 por Goper el 2 junio 2011 - 23:37
Gracias por comentar Vor… Pero las letras no trascienden el universo ni ningún camino si lo hicieran serían objetos que se mueven y no letras… Jaja, eso que dices es pura metafísica
(Dejame molestarte un poco…)
Saludos.